Hoy nos reunimos para conmemorar el 184° aniversario de la Batalla de Pago Largo, uno de los acontecimientos más cruentos de la historia de nuestra provincia en la que miles de correntinos regaran con su propia sangre este suelo que nos cobija.
Hoy nos reunimos aquí para homenajear a los mártires, liderados por el Gral. Berón de Astrada. Valientes correntinos que en aquel fatídico 31 de marzo marcaron el camino hacía la libertad y la constitución de nuestra nación.
La epopeya de Pago Largo, reflejo del indómito carácter correntino, además de ser un hecho de gran relevancia política e histórica para nuestro país es también una demostración de cómo los correntinos hemos resistido siempre la tiranía y el poder centralizado que históricamente ha intentado coartar nuestras libertades y nuestro potencial como provincia.
En momentos de un aturdidor silencio en el que el poder de Rosas crecía, sometiendo a las provincias de la Confederación Argentina, en palabras del propio Mitre, en Corrientes se escuchó un grito, un grito de libertad que iniciaría una serie de sucesos históricos que marcarían el camino a la constitución de la República Argentina, una República federal que 184 años después sigue luchando con los tiranos que concentran poder.
Aquel grito de aquellos hombres liderados por su propio gobernador que marchó a “vencer o morir” marcó la agenda de caudillos y gobernantes. En este mismo sitio acabó la vida del Gral. Berón de Astrada y se selló su enorme legado, pero fue aquí también, que el poder de Rosas empezó a consumirse.
Aquí dejó su vida aquel gobernador que durante su breve mandato protegió la ganadería, fomentó la exportación, promovió las ciencias y la cultura. Un hombre con liderazgo y comprometido con Corrientes, con su país.
En el 184° aniversario de la batalla, en este humilde homenaje a los mártires de Pago Largo, quiero recordar la lucha la autonomía, la igualdad, los derechos, y la importancia de mantener nuestros valores: Patria, Libertad y Constitución.
Finalmente, en este día los invito a reflexionar sobre nuestro pasado y a comprometernos con nuestro futuro como país. Recordemos siempre que la unidad, el respeto y la solidaridad son los valores que nos han llevado a superar momentos difíciles en nuestra historia. Que la tiranía, tarde o temprano sucumbe.
Para despedirme quiero leer una estrofa escrita por un periodista y político argentino (Belisario Roldán): “Corrientes, regia región, donde guardadas están, la cuna del Capitán, y la tumba de un Berón. Indomable corazón, Donde nunca sonó el ay Del dolor o la derrota, Porque en su diástole flota El alma del ñandubay: Antes que doblada, rota”.
¡Viva Corrientes y viva la patria!